miércoles, 20 de agosto de 2008

EL VIAJE





¿QUÉ EXTRAÑOS ATACANTES SON ESOS? ¿EN QUÉ MISTERIOSAS ISLAS ESTÁN LOS AVENTUREROS? ¿QUÉ PELIGROSA Y ENIGMÁTICA AVENTURA SE INICIA EN ESE INSTANTE...? CONTINUARÁ.

Y uno se quedaba ahí buscando las respuestas de esos interrogantes, hasta que el próximo número llegara al puesto de revistas.

Los sábados yo le ayudaba a mi papá en su carnicería, ubicada en la plaza principal del municipio de Amalfi (Antioquia, Colombia). La misión que más disfrutaba era ir a comprar la revista de Kalimán. Regresaba con la aventura entre las manos. Mi padre y yo la leíamos por separado. Aunque Kalimán era un amigo que teníamos en común, nunca hablamos de sus aventuras. Había una complicidad silenciosa, como ha sido siempre mi relación con él.

Con Kalimán conocí Grecia, Egipto, el Amazonas, la Antártida y otros destinos que no se parecían mucho a los del mapa de la clase de geografía. Quizás por eso me gustaban. Eran reinos mágicos donde dioses y mortales se enfrentaban. Y donde seguro yo hablaba mucho con mi padre. El misterio, el riesgo y el asombro. La aventura.

No hay comentarios: