jueves, 4 de diciembre de 2008

EL MERCADO

Huelo a mercado, a carnicería. Un pescado se ha mudado a mi maleta y hace fiesta. No debo olvidar ese olor. Recuerdo que era un niño exageradamente limpio cuando le ayudaba a mi papá en la plaza de mercado. Las carnicerías son cada vez más limpias. El delantal de mi papá cada vez es más blanco. Las manchas de sangre han desaparecido.

¿Dónde está el brujo?

Las aventuras de violencia blanca de Kalimán han sido reemplazadas por las de “picardía”. Ramón tiene varias escondidas entre los periódicos.

Los perros del mercado no trabajan los domingos. Se toman su día de fiesta. “Ahí viene el lobo”.
Todo está muy lejos cuando uno está perdido.

¿Y si Kalimán vive en Amalfi?

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